Puedes oír mis ojos que acarician tu sombra
Comprendes que Platón no ha hablado de la angustia
En su amor platónico
Esta amorosa que si ha mencionado Silvio en “Quien fuera”
Desgarrado por dudas de amor…
Puedes comprender mis ojos que se erizan
De cruzar una sonrisa en el espejo de tu alma
Cuando nada interviene en nada
Sobre esa alfombra gris de paredes blancas
En su amor platónico
Platón nunca a Silvio menciono
Y yo,
Pobre tonto…
Que esta enredado entre el agridulce vino de tu cabello
Entre las mansas aguas de tus silencios
Yo…
Chico tonto…
Me sigo quedando sordo al oír los gritos de tu mirada…
No se si me escuches o solamente el viento retumbe entre tus pasos
No se realmente… que fluya entre tus manos
Y si sientas estas miradas así como te miran las paredes
Si quieras hacer volar tus alas cual palabras rodando las nubes
Si solo puedas oír a Platón y a Silvio
Murmurando a tu oído…
Y tú,
Delicada esperanza platónica
Que se me coló por los poros
Háblame con tu dulce sonrisa
Esto que no deja de pensar mi sentimiento…
Esto que me abraza delicadamente a la mente
Esto que sabe a tu recuerdo…
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