Ya no…
Me di cuenta al mirar tu última fotografía
en la parte trasera de mi billetera
aquella que estaba llena de motas de tristeza
y de besos que nunca fueron míos
Ya no…
Mirándola antes de rasgar le dije adiós
y despidiéndola con mis dedos roce su rostro pálido
frio, simple, “tráfuga”, desdeñado y descolorido…
roce mis dedos sobre esa foto ridícula de tu sonrisa de niña
y en vez de besarla por última como por primera vez la rompí…
Ya no…
Maldita sea la tristeza, pero ya no…
Ya no me queda nada para darte
mi soledad es mía
y esa compañía estúpida de tu alegría
sin mi payasada ya no me llena el alma
Ya no me nacen palabras que decirte
todas las esfumaste con tu histeria inmadura
y tu sabiduría de filósofo frustrado atado al muro de la verdad absoluta,
silla eléctrica de ilusiones,
horca de poemas y pasiones,
asesina de historias… tantas y miles más que soñé
Ya no tengo más lunas en menguante
Ni manos que aguanten
tantas negativas de caricias furtivas directas como misiles a tu piel…
Ya no tengo…
maldita sea, maldita seas y te proteja Dios!
esa misma idea de tus ojos brillantes
porque para mí simplemente
ya no brillan!!!
Para mi han muerto,
para mi están extintos en su mas mísero negro infinito
como los hoyos oscuros del universo
que se tragan galaxias como esperanzas ha devorado tu ciegues
Ya no nace nada dentro de mí…
mas que este infinito he inmenso sentimiento de hacerte saber
que tu vida ya no es lo único importante que para mi solía ser…
que tu problema…
es el problema de alguno que frente al espejo
en mi espejo al reflejarse…
ya no se ve…
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario