martes, 3 de junio de 2008

Por tu espalda…

He pensado que no se que pienso,
Y cuando te miro,
Como un cuadro bonito
O este día que nos ilumina,
No se que siento,
Y me convierto en un poema
De Jairo Aníbal,
Mis más tontas ilusiones se difuminan
Mientras te vas por esa puerta
O simplemente mientras te quedas quieta
Y respirar junto a mí.

Y también he pensando que de uno a diez,
Once en la posibilidad que te rías
Y digas no…

Y no quiero mentir ni alardear
De tu poder,
No quiero subirte mas de lo alto que ya estas.

Pero… desde que te conozco,
Mis manos han dejado de ser gusanos
Arrastrándose por el papel
Para convertirse en mariposas
Volando curiosas
Por tu espalda.

Ahora bien…
Me imagino dándote este papel,
Con mala ortografía
Y de fondo un niño desdibujado en el,
Me imagino,
Cantando a una ventana
Que no se iluminara,
Me imagino,
Como te imaginarás,
Que locuras tengo en la cabeza
Para venir a este risco
Y aullarle a una luna en menguante…

Y si a de ser así,
Perdóname por cometer errores,
Los cometo por no ser perfecto,
Y por ser humano es perfecto
Cometer este error…

Y sigo pensando que no pienso,
A veces así lo creo…
Y a veces es mejor,
Que el humo no me recuerde
Que quizá en la distancia le abrazas a él,
Mientras yo me aferro a mi guitarra,
Beso la sal,
Y dejo que esa mariposa
Revolotee por esta desolada habitación.

De mi silencio y sus sonrisas… Estas calladas palabras para la agonía de una presencia sin tu esencia…

Me rió de mi mismo, siempre lo he hecho,
Hasta cuando camino y tropiezo,
Me burlo de lo tonto que me siento…

Y no se si esto que pasa es motivo de risa,
Al menos no me dice lo mismo el sentir de día a día,
No me habla de nada claro…
No me habla de una posibilidad entre diez.

Me rió de que cuanto te veo,
Se me van los ojos pensando en tus miradas,
{Que no siempre son mías
{Ni tampoco son de la nada
Me rió de que cuando te veo,
Me memorizo tu ropa del día,
{No es que yo ame la moda,
{Es que me gusta hasta como cubres tu vida,
Y si vieras cuanto me rió,
Cuanto me alegra el verte,
Que si oyeras todo lo que en silencio digo,
Creo que pensarías seria mejor no volver a no dejarme verte.

Me rió de lo tonto que me siento,
Creyéndome un poeta letrado y bien definido,
Capaz de hacer un poema que rompa corazones,
O solo reconstruya esas paredes que destruyo el olvido (la ilusión [original]).

Me rió de estas palabras,
Monólogos que entablo contigo,
Tan dulces y tranquilos,
Como solo podrían ser contigo…

Y es que es contigo, que me he fijado en una sonrisa,
En un cabello ondulado,
En una delicada carita…
Es solo contigo que encontré una calma afanosa en un silencio,
En el sentir de un saludo,
En el adiós sin un te quiero…

Dios mío que tonto me siento,
En cada vez que te miro,
En cada vez que te digo sin que me oigas
Te quiero.

domingo, 1 de junio de 2008

Las consecuencias de decirte, que me enamore de ti…

Se te hacen mariposas en el estomago,
de esas amarillas que vuelan en el campo,
y cuando te acercas
pareciera que el sol iluminara
mas de lo que debe
y te deja casi ciego
y te acercas
y le dices a esa persona,
oye… tu me gustas…
y luego…
te volteas y te vas…

Y es como si por un momento
el universo se hubiera quedado dormido
y tu estuvieras despierta en el,
caminas y nadie camina,
respiras y el aire es tan denso
como el agua a cientos de metros bajo ella,
y sigues tratando de caminar
y como si el piso se desencajara,
caminas con cuidado de no ir a tropezar
(ya hiciste tu labor,
ahora no hagas el ridículo de nuevo),
caminas como saltando obstáculos,
y tratas de encontrar
la primera esquina más cercana para desaparecer,
pero estás en un pasillo de hospital,
sin puertas o ventanas
como para por lo menos
poder arrojarte por una de ellas…
y sigues caminando,
hasta que el universo vuelve a caminar,
vuelven sus pasos,
el agua se vuelve aire
y logras respirar,
y de nuevo la gente vuelve a moverse,
lentamente pasan a tu lado
e intentas cubrirte tras ellos,
y al fin…
una esquina!!!
en la que giras
y te refugias tras esa pared
y piensas…
que pensará de mí,
¿Qué?